Ejercicio físico durante el embarazo

El ejercicio físico aporta grandes beneficios a la salud durante todas las etapas de la vida, y en especial durante el embarazo. En una gestación de curso normal, realizar ejercicio físico es beneficioso tanto para la madre, que obtiene mejoras en su estado físico y psicológico, como para el bebé, que reduce la tasa de grasa corporal en el recién nacido.

Entre los beneficios que aporta realizar actividades físicas durante el embarazo cabe destacar los beneficios psicológicos, mejoras de salud y la ayuda para la preparación al parto.

Beneficios en la salud

No es necesario que sea deporte intenso, con salir a caminar, hacer ejercicios acuáticos, yoga o pilates se disminuye la tensión arterial y, por lo tanto el riesgo de sufrir preeclampsia (complicación médica asociada a la hipertensión inducida durante el embarazo y asociada a elevados niveles de proteína en la orina), protege contra la diabetes gestacional, disminuye las molestias digestivas y evita un aumento de peso excesivo.

Mejor preparación para el parto

Realizar 3-4 sesiones de 20 minutos de ejercicio a la semana mejora la condición física para afrontar tanto el embarazo como el parto. Fortalece la musculatura y la capacidad cardiovascular, reduciendo la posibilidad de necesitar una cesárea en un 34% o la utilización de herramientas adicionales como los fórceps o ventosas obstétricas .

Bienestar psicológico

Al practicar deporte se segrega serotonina, la hormona de la felicidad, esto reduce la ansiedad, la depresión, ayuda a dormir mejor y a mejorar el estado de ánimo.

Dependiendo de la etapa del embarazo en la que se encuentre, y la frecuencia de ejercicio antes de quedar embarazada, será necesario realizar modificaciones en el tipo de actividad. En un principio, durante el primer trimestre se puede continuar con el ejercicio habitual evitando traumatismos. Cuando la gestación llega al segundo y tercer trimestre es aconsejable realizar actividades que desarrollen la fuerza con orientación a la musculatura pelviana, ejercicios de flexibilidad y relajación.

Mantenerse en buena forma física durante el embarazo hará que la recuperación postparto sea de menor duración, si necesitas ayuda en casa tanto durante el embarazo, como después del parto, no dudes en contactar con las enfermeras y salus a domicilio de Hello Givers para que proporcionen a ti y a tu bebé los mejores cuidados.

Cura de quemaduras

Las quemaduras son lesiones de la piel que ocurren con bastante frecuencia. Pueden ser causadas bien sea por sustancias químicas, exposición a altas o bajas temperaturas, corrientes eléctricas, fricción o por el sol. Dependiendo de la gravedad de la quemadura tendrá una sintomatología diferente, suelen presentar enrojecimiento de la zona, dolor, ampollas, peladuras de piel e incluso, en los casos más graves, destrucción de tejido blando.

Según la penetración de la lesión en la piel varía el tiempo de recuperación y el protocolo de curas. Las enfermeras tienen un papel clave en la recuperación de los pacientes quemados, ya que son las encargadas de realizar las curas y evitar los focos infecciosos, llevando controles exhaustivos de los avances de la zona afectada.

Las quemaduras pueden ser clasificadas en diferentes niveles, teniendo en cuenta la profundidad de la misma:

  • Quemaduras de primer grado, son superficiales; causan dolor, sensibilidad e hinchazón. Generalmente son provocadas por una sobreexposición solar o a otras fuentes de calor.
  • Quemaduras de segundo grado, en este caso las heridas afectan tanto a la capa exterior de piel como a la subyacente. Su principal característica es la presencia de ampollas, las cuales surgen como un método de defensa del cuerpo ante focos infecciosos. A su vez están divididas en superficiales o profundas, dependiendo si llegan o no a afectar las glándulas sebáceas y sudoríparas. Suelen ser muy dolorosas.
  • Quemaduras de tercer grado, afecta a las capas profundas de la piel. Este tipo de quemaduras destruye las terminaciones nerviosas, por lo que al contacto no provoca dolor. Generalmente requieren cirugía y tras la recuperación es posible no volver a tener sensibilidad en la zona.
  • Quemaduras de cuarto grado, son las más graves. Los músculos y los huesos se ven afectados, poniendo en riesgo la vida del paciente.

¿Cómo debemos reaccionar ante una quemadura?

En primer lugar debe apartar la fuente que ha provocado la quemadura, acto seguido ayude a  enfriar la zona afectada con agua, nunca con hielo. Inspeccionar al afectado para corroborar que no haya más lesiones, siempre manteniendo la calma. Debe valorar el tipo y grado de la quemadura, y en caso de que sea necesario, acudir al centro médico o llamar a una ambulancia. Las curas posteriores deberán ser realizadas por una enfermera. En caso de que el paciente se encuentre inmóvil en su domicilio, puede solicitar una enfermera a través del número de teléfono y WhatsApp 681671074.

Cura de úlceras

Las úlceras por presión, también conocidas como úlceras de decúbito son ocasionadas por una presión prolongada de la piel sobre una superficie dura; Mantener presión sobre la misma zona de piel provoca falta del riego sanguíneo, favoreciendo la aparición de úlceras y posteriormente necrosis, muerte de los tejidos.

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Existen factores tanto internos, como externos que favorecen la aparición de las úlceras por presión; un ambiente húmedo, la incapacidad para moverse, alteraciones nutricionales o déficit inmunológico son algunos de ellos. Afortunadamente, la aparición de esta alteración de la piel se puede evitar tomando las siguientes precauciones:

  • Revisar visualmente el cuerpo completo todos los días, prestando especial atención a las zonas que son más propensas a la aparición de úlceras: talones y tobillos, rodillas, caderas, columna vertebral, codos, hombros, orejas, coxis y la parte posterior de la cabeza.
  • Cuidados especiales para la piel. Para lavarse hay que utilizar una esponja o tela suave frotando suavemente, posteriormente debe asegurarse de dejar bien secas las zonas donde puedan haber pliegues de piel. Además asegúrese de utilizar una crema humectante o protectora todos los días.
  • Realizar cambios posturales. Para pacientes encamados es recomendable hacerlo cada 2-3 horas. Si se encuentra en una silla debe cambiar de postura cada hora. En caso de poder realizar el movimiento por sí mismo, es recomendable cambiar de posición cada 15 minutos.
  • Corregir déficits nutricionales e hidratación, asegurándose de consumir la cantidad adecuada de proteínas, minerales y vitaminas necesarias. También es importante estar en un estado de hidratación adecuado.

Dependiendo del grado de profundidad y gravedad que tenga la úlcera se clasifican en cuatro tipos, a los que les corresponden un tiempo y proceso de curación diferente:

  • Úlcera de grado I, se curan en unos días.
  • Úlcera de grado II, la recuperación es de 2-3 semanas.
  • Úlcera de grado III , tarda en recuperarse de 1-3 meses
  • Úlcera de grado IV, puede tardar meses o incluso años. En algunos casos no se llega a la recuperación total.

Si necesita atención a domicilio de enfermeras que realizan cura de úlceras, reserve por teléfono o WhatsApp al 681671074. Madrid, Barcelona, Sevilla y Málaga. Para más información acceda a www.hellogivers.es

Cuidados postoperatorios en casa

No todos somos iguales, cada uno afronta una situación o problema de una manera personal y específica. En cuanto a las recuperaciones quirúrgicas, ocurre lo mismo. Tras una operación cada paciente tiene un tiempo diferente de recuperación, el cual depende tanto del estado previo a la intervención, como la respuesta ante la misma. Además las diferentes intervenciones, según su gravedad, tamaño y localización entre otros factores, necesitan unos cuidados adaptados.

Cuidados post quirúrgicos a domicilio

Unos pacientes avanzan más rápido, otros tardan más tiempo. Siempre se puede estimar pero nadie puede asegurar con certeza qué tiempo va a tardar un paciente en recuperarse, ya que pueden surgir complicaciones. Esto se suma a la saturación del sistema sanitario, lo que implica que las camas de los hospitales se necesitan para otros pacientes y, por tanto, los enfermos no pueden terminar su rehabilitación completa en el hospital a cargo de las enfermeras, recibiendo un alta médica muchas veces prematura.

Es entonces cuando los familiares se encuentran en la tesitura de cómo tratar al recién operado en casa, además de una serie de dudas para las que no están preparados. Es aquí donde entra en el juego el servicio de enfermería a domicilio. Contar con la ayuda de un profesional para las curas y cuidados postoperatorios es ante todo tranquilizador. Aporta seguridad y bienestar tanto a la familia como al enfermo.

Tratar una herida quirúrgica de manera errónea puede acarrear consecuencias fatales, por lo que seguir los procedimientos adecuados es de gran importancia, para que ésta cicatrice correctamente y evitar focos infecciosos. Una enfermera está habituada a tales procedimientos, tanto para la preparación, la cura y el seguimientos de las heridas quirúrgicas. Si usted o algún familiar va a ser intervenido, no dude en reservar sus cuidados de enfermería a domicilio en Hello Givers o llamando al teléfono 681671074.

Practicante a domicilio

El título de practicante nació en 1888, convirtiéndose durante los años 70 en el término más utilizado para referirse a lo que actualmente conocemos como enfermero. En un principio, al contrario que en la actualidad, era una profesión asociada a los hombres, y las principales tareas de los mismos era poner inyecciones y vacunas.

Es interesante conocer todos los términos que se utilizan para referirse a la misma profesión dependiendo de la época y el país en el que se viva, la enfermería domiciliaria nació en España en 1933 denominada como enfermeras visitadoras sanitarias y a partir de entonces el término sufrió diversas modificaciones. DUE, practicante, enfermera, diplomado en enfermería, grado en enfermería o ATS (Ayudante Técnico Sanitario) son términos utilizados indistintamente para referirse a la misma profesión, personas que se dedican al cuidado de pacientes enfermos o lesionados.

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En la actualidad un 23% de la población continúa utilizando el título de ATS domiciliaria, habiendo tenido éste su máximo esplendor entre 1950 y 1960. Se estima que en los próximo años la popularidad de la palabra Ats se verá reducida al 10%.

Ésta profesión no ha tenido únicamente cambios en los términos utilizados para referirse a la misma, sino también en las tareas que realizan. En la actualidad incluyen entre otros tratamientos, las curas de heridas, quemaduras, ostomías, tratamiento de las úlceras, extracciones de sangre o retirada de suturas y grapas entre otros. A pesar de la gran ampliación de tratamientos para los que los practicantes están formados, un 50% de su trabajo continúa siendo las inyecciones, administración de medicación y vacunas, esto se debe al aumento de cantidad y frecuencia con que las suministran a los niños de entre 0 y 1 años y a las personas mayores.

El envejecimiento de la población trae consigo una creciente demanda de servicios sanitarios haciendo cada vez más indispensable la figura del practicante o enfermera. Además, los avances en la tecnología y la facilidad para trasladarnos de un lugar a otro han hecho que aumenten en gran medida la calidad de los servicios de practicantes a domicilio, siendo cada vez un servicio más solicitado. Los trabajos de atención domiciliaria facilitan en gran medida el tratamiento de aquellos pacientes que tienen dificultades de movilidad, están encamados o simplemente no desean esperar un tiempo excesivo en el centro de salud.

En HelloGivers contamos con enfermeras profesionales y colegiadas disponibles para realizar servicios a domicilio de calidad. Si usted está buscando un practicante a domicilio puede encontrarlo en Hello Givers o llamando al teléfono 681671074.

Cura de heridas, retirada de puntos y grapas

Los niños corren y se caen, nos cortamos cocinando, te quemas por accidente o te han operado. Todo esto puede provocar una pérdida de continuidad en la piel, vasos sanguíneos, músculos o nervios, lo que comúnmente conocemos como herida. Las causas que las provocan son innumerables, las heridas son de diferentes tamaños, profundidad y gravedad. El factor en común son los profesionales que se dedican a su cura, las enfermeras.

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Las enfermeras son las encargadas de conocer y aplicar los procedimientos para la limpieza y la cura de los diferentes tipos de  heridas (quirúrgicas, abrasiones, cortantes, laceraciones, quemaduras, o punzantes) Dependiendo de los síntomas y la afección de los tejidos, algunas requieren un tratamiento más urgente que otras. Se clasifican de la siguiente manera:

  • Heridas abiertas, en este tipo de heridas hay separación de los tejidos blandos, son susceptibles de infección. Las enfermeras observan la distancia que hay de un extremo a otro de la herida, la profundidad y si es necesario o no suturar.
  • Heridas cerradas, se suelen producir por golpes. En este caso no hay separación de la piel, generalmente está acompañada de hematomas. Requieren un tratamiento rápido para descartar que el hematoma esté en las vísceras, comprometiendo algún órgano o la circulación sanguínea.
  • Heridas simples, pueden ser arañazos o cortes superficiales, no afectan a ninguna función del organismo, su alcance llega únicamente a la piel generando dolor local.
  • Heridas complicadas, tienen asociadas lesiones en músculos, tendones, nervios, vasos sanguíneos y órganos internos. Son heridas extensas, profundas y con grandes hemorragias.

Las enfermeras son las encargadas de realizar la cura de heridas, favorecer la cicatrización, evitar un proceso infeccioso y retirar los puntos de sutura o grapas, ayudando así al proceso de recuperación.

Hay ocasiones en las que la herida sufrida nos resta movilidad y nos impide desplazarnos a nuestro centro de salud más cercano, en tal caso es necesario que un enfermero acuda al domicilio para realizar tanto la cura de heridas, como la retirada de puntos o grapas. Tienes a tu disposición el servicio de enfermeras a domicilio de Hello Givers llamando al teléfono 681671074.

Cuidados en casa después de una cirugía

Después de cualquier tipo de cirugía, un mar de dudas suele invadir al paciente y a sus familiares. Dudas que, en mayor o menor medida, suelen solventarse gracias a la información proporcionada por el personal sanitario del centro. Pero las dificultades comienzan cuando el paciente es dado de alta y regresa a su domicilio.

Postoperatorio en casa

Los primeros días tras salir del hospital suelen ser los que más problemas presentan: dificultad para moverse con facilidad, preparar dietas específicas, administración de medicamentos, acudir a citas médicas, etc. Esta situación a la que no estamos acostumbrados puede afectarnos y retrasar la evolución de una correcta recuperación. Es de gran ayuda contar con los servicios de atención domiciliaria proporcionados por las enfermeras de Hello Givers.

Los conocimientos prácticos de las enfermeras en el área post quirúrgica son muy útiles para influir en una pronta recuperación, así como para solucionar cualquier duda que el paciente pueda tener. Algunos de los servicios en los que las enfermeras son especialistas son:

– Cura de las heridas quirúrgicas.

– Limpieza y colocación de drenajes y sondas.

– Administración de tratamientos bajo prescripción médica.

– Gestionar el espacio donde va a recuperarse el paciente para que esté lo más adecuado posible.

– Organizar los horarios para tomar la medicación de los tratamientos que deba seguir.

– Adaptar la alimentación a las necesidades del paciente.

– Evitar desplazamientos innecesarios y posibles caídas.

Contar con el apoyo y conocimientos de una cuidadora profesional ayudará al paciente a recuperarse más rápidamente y a evitar cualquier tipo de complicación, como pueden ser las infecciones, el sangrado excesivo o alguna lesión accidental.