Cura de quemaduras

Las quemaduras son lesiones de la piel que ocurren con bastante frecuencia. Pueden ser causadas bien sea por sustancias químicas, exposición a altas o bajas temperaturas, corrientes eléctricas, fricción o por el sol. Dependiendo de la gravedad de la quemadura tendrá una sintomatología diferente, suelen presentar enrojecimiento de la zona, dolor, ampollas, peladuras de piel e incluso, en los casos más graves, destrucción de tejido blando.

Según la penetración de la lesión en la piel varía el tiempo de recuperación y el protocolo de curas. Las enfermeras tienen un papel clave en la recuperación de los pacientes quemados, ya que son las encargadas de realizar las curas y evitar los focos infecciosos, llevando controles exhaustivos de los avances de la zona afectada.

Las quemaduras pueden ser clasificadas en diferentes niveles, teniendo en cuenta la profundidad de la misma:

  • Quemaduras de primer grado, son superficiales; causan dolor, sensibilidad e hinchazón. Generalmente son provocadas por una sobreexposición solar o a otras fuentes de calor.
  • Quemaduras de segundo grado, en este caso las heridas afectan tanto a la capa exterior de piel como a la subyacente. Su principal característica es la presencia de ampollas, las cuales surgen como un método de defensa del cuerpo ante focos infecciosos. A su vez están divididas en superficiales o profundas, dependiendo si llegan o no a afectar las glándulas sebáceas y sudoríparas. Suelen ser muy dolorosas.
  • Quemaduras de tercer grado, afecta a las capas profundas de la piel. Este tipo de quemaduras destruye las terminaciones nerviosas, por lo que al contacto no provoca dolor. Generalmente requieren cirugía y tras la recuperación es posible no volver a tener sensibilidad en la zona.
  • Quemaduras de cuarto grado, son las más graves. Los músculos y los huesos se ven afectados, poniendo en riesgo la vida del paciente.

¿Cómo debemos reaccionar ante una quemadura?

En primer lugar debe apartar la fuente que ha provocado la quemadura, acto seguido ayude a  enfriar la zona afectada con agua, nunca con hielo. Inspeccionar al afectado para corroborar que no haya más lesiones, siempre manteniendo la calma. Debe valorar el tipo y grado de la quemadura, y en caso de que sea necesario, acudir al centro médico o llamar a una ambulancia. Las curas posteriores deberán ser realizadas por una enfermera. En caso de que el paciente se encuentre inmóvil en su domicilio, puede solicitar una enfermera a través del número de teléfono y WhatsApp 681671074.

Artrosis y falta de movilidad

Como si de una almohadilla se tratase, los huesos están protegidos por cartílago, evitando que rocen entre sí y provoque diversas patologías. El deterioro de dichos cartílagos debido al continuo roce al que están sometidos se conoce como  artrosis, una de las enfermedades reumáticas más frecuentes. A partir de los 50-60 años la mayoría de la población la padece, sin embargo, sólo una parte de los afectados de la enfermedad presenta síntomas. En los casos más acentuados la artrosis provoca deformaciones en las articulaciones, dolor intenso y pérdida de movilidad.

¿Qué causa la artrosis y cuáles son las zonas más comunes donde aparece? 

Como hemos mencionado antes, la artrosis la causa el desgaste de los cartílagos de la articulación. Éste pierde elasticidad y consistencia, por lo que se va agrietando y disminuyendo su grosor. En algunos casos puede llegar incluso a desaparecer, perdiendo la capacidad de protección y dejando los huesos expuestos rozando entre sí. El hueso, que se va lesionando progresivamente, cada vez se hace más denso y aparecen unos quistes denominados osteofitos.

La artrosis es una enfermedad que puede afectar a cualquier articulación del cuerpo, sin embargo es más común que aparezca en las zonas más sobrecargadas de esfuerzo, movimientos y peso como es la columna, los dedos de las manos, las rodillas y las caderas. Las consecuencias de padecer artrosis son, entre otras, un dolor mecánico cuando se mueve o sobrecarga la articulación, tener sensación de entumecimiento al comenzar a mover la articulación tras un tiempo de reposo, limitación o incapacidad de movimiento, deformidad de las articulaciones, atrofia muscular o aparición de nódulos en las articulaciones.

Si usted padece artrosis y se encuentra con limitaciones de movilidad, o necesita un profesional que le suministre la medicación, puede contactar con una enfermera a domicilio a través de Hello Givers por teléfono o WhatsApp al 681671074.

Caídas en personas mayores

Con el paso de los años perdemos agilidad en los movimientos, agudeza visual y auditiva, aumenta el tiempo de reacción ante una situación inesperada además de la aparición de problemas de salud. Todo esto hace que las personas mayores sean más propensas a sufrir caídas. De hecho, éstas son la principal causa de lesiones en las personas mayores.

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Los tropiezos son el resultado de la combinación de varios factores que pueden ser tanto intrínsecos (los relacionados con el deterioro de la salud), como extrínsecos (la actividad que realiza la persona y el entorno en el que se desenvuelve). Sufrir una caída a partir de cierta edad tiene consecuencias más graves ya que el organismo es más frágil. La principal consecuencia es la fractura de cadera, y debido a la edad tiene grandes dificultades para la reparación ya que los huesos no sueldan de igual manera. Además, es sabido que a mayor edad, el riesgo de mortalidad por caída aumenta. Por esto es importante intentar prevenir las situaciones de riesgo y así evitar daños mayores.

En la mayoría de los casos las caídas se pueden prevenir identificando los factores de riesgo y disminuyéndolos al máximo posible. Se debe adaptar el entorno a las circunstancias y dificultades de cada anciano.

¿Cómo podemos prevenir las caídas?

  • Evitar las superficies resbaladizas y limpiar los derrames de líquido con la mayor brevedad posible.
  • Evitar tener cables y otros objetos en el suelo por las zonas de paso.
  • Tener una buena iluminación para poder ver los obstáculos a tiempo.
  • Utilizar alfombrillas antideslizantes en la ducha y barras asideras en la ducha y el inodoro.
  • Realiza un examen físico anual para evaluar su estado de salud, y si fuera necesario el uso de bastón o andador.
  • Si realiza ejercicio diario aumentará la agilidad y amplitud de movimientos mejorando la estabilidad.
  • Procurar que los muebles sean estables y estén siempre situados en el mismo lugar. Así mismo evitar alfombras en las que puedan haber pliegues o sean deslizantes.

Si a pesar de tomar todas estas medidas se encuentra con la situación de tener que socorrer a un anciano que se haya caído, le aconsejamos que haga un tratamiento inmediato de las lesiones físicas que se evidencien, si prevalece dolores acudan a una consulta médica para un examen más exhaustivo. Además es aconsejable realizar un interrogatorio para averiguar cuáles son los motivos que provocaron la caída e intentar solventarlos.

Si necesita ayuda para cuidar de sus mayores en casa puede contactar con una enfermera a domicilio a través de Hello Givers o llamando al número de teléfono 681671074.

Cura de úlceras

Las úlceras por presión, también conocidas como úlceras de decúbito son ocasionadas por una presión prolongada de la piel sobre una superficie dura; Mantener presión sobre la misma zona de piel provoca falta del riego sanguíneo, favoreciendo la aparición de úlceras y posteriormente necrosis, muerte de los tejidos.

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Existen factores tanto internos, como externos que favorecen la aparición de las úlceras por presión; un ambiente húmedo, la incapacidad para moverse, alteraciones nutricionales o déficit inmunológico son algunos de ellos. Afortunadamente, la aparición de esta alteración de la piel se puede evitar tomando las siguientes precauciones:

  • Revisar visualmente el cuerpo completo todos los días, prestando especial atención a las zonas que son más propensas a la aparición de úlceras: talones y tobillos, rodillas, caderas, columna vertebral, codos, hombros, orejas, coxis y la parte posterior de la cabeza.
  • Cuidados especiales para la piel. Para lavarse hay que utilizar una esponja o tela suave frotando suavemente, posteriormente debe asegurarse de dejar bien secas las zonas donde puedan haber pliegues de piel. Además asegúrese de utilizar una crema humectante o protectora todos los días.
  • Realizar cambios posturales. Para pacientes encamados es recomendable hacerlo cada 2-3 horas. Si se encuentra en una silla debe cambiar de postura cada hora. En caso de poder realizar el movimiento por sí mismo, es recomendable cambiar de posición cada 15 minutos.
  • Corregir déficits nutricionales e hidratación, asegurándose de consumir la cantidad adecuada de proteínas, minerales y vitaminas necesarias. También es importante estar en un estado de hidratación adecuado.

Dependiendo del grado de profundidad y gravedad que tenga la úlcera se clasifican en cuatro tipos, a los que les corresponden un tiempo y proceso de curación diferente:

  • Úlcera de grado I, se curan en unos días.
  • Úlcera de grado II, la recuperación es de 2-3 semanas.
  • Úlcera de grado III , tarda en recuperarse de 1-3 meses
  • Úlcera de grado IV, puede tardar meses o incluso años. En algunos casos no se llega a la recuperación total.

Si necesita atención a domicilio de enfermeras que realizan cura de úlceras, reserve por teléfono o WhatsApp al 681671074. Madrid, Barcelona, Sevilla y Málaga. Para más información acceda a www.hellogivers.es

Inyectables de Inzitan para ciática

La ciática es un síntoma derivado de trastornos en la zona lumbar de la columna, como consecuencia la persona sufre un dolor intenso que comienza en el glúteo y desciende a lo largo del recorrido del nervio ciático. Padecer los síntomas de la ciática provoca en muchas ocasiones que la persona quede inmóvil, o con grandes dificultades para realizar movimientos rutinarios, por ejemplo, grandes limitaciones a la hora de caminar o subir escaleras y también suele resultar dolorosa cuando el paciente está en reposo.

inyectable inzitan ciatica

El tratamiento para aliviar la sintomatología de la ciática intenta retrasar al máximo el momento de una hipotética operación quirúrgica. Para calmar el dolor se utilizan principalmente tres métodos de manera progresiva, en primer lugar se administran inyecciones intramusculares, cuando éstas ya no causan el efecto esperado se continúa con tratamientos de fisioterapia y por último someten al paciente a  infiltraciones. Cuando estas opciones quedan agotadas hay que dar paso a la intervención quirúrgica.

Para las inyecciones intramusculares el medicamento más utilizado es Inzitan, un compuesto que combina un potente analgésico con corticoides. El tratamiento suele ser de dos cajas de 6 inyectables, en la primera etapa las inyecciones serán diarias hasta completar la primera caja. Cuando termine con las 6 inyecciones, el paciente debe visitar de nuevo al médico que valorará si es necesario añadir la segunda caja o no. En caso de que sí sea necesario, la segunda etapa se hará en días alternos, es decir, cada 48 horas.

Debido a las dificultades que sufren los pacientes para moverse, es común que necesiten que los inyectables se los administren en su propio domicilio. Si necesita una enfermera, ats o practicante a domicilio puede entrar en www.hellogivers.es o contactar directamente al 681671074 por teléfono o WhatsApp.

En caso de que los dolores no se alivien con los inyectables, se puede intentar un tratamiento que sigue siendo poco invasivo con un fisioterapeuta especializado en rehabilitación postural, esto consiste en la aplicación de posturas y estiramientos globales de manera que, progresivamente, vuelva la correcta movilidad y posición a cada parte del cuerpo.

Si el tratamiento con fisioterapia fracasa, habrá que tomar medidas más drásticas con infiltraciones o cirugía. En cuanto a las infiltraciones existen multitud de técnicas, sin embargo el tratamiento tiene un coste elevado y no asegura finalizar con el problema. La intervención quirúrgica es la más invasiva de todas las opciones, pero tiene un alto porcentaje de solución total del problema. Si usted o algún familiar va a ser intervenido recuerde que puede contar con ayuda de un profesional de enfermería a domicilio para el postoperatorio.

Cuidados postoperatorios en casa

No todos somos iguales, cada uno afronta una situación o problema de una manera personal y específica. En cuanto a las recuperaciones quirúrgicas, ocurre lo mismo. Tras una operación cada paciente tiene un tiempo diferente de recuperación, el cual depende tanto del estado previo a la intervención, como la respuesta ante la misma. Además las diferentes intervenciones, según su gravedad, tamaño y localización entre otros factores, necesitan unos cuidados adaptados.

Cuidados post quirúrgicos a domicilio

Unos pacientes avanzan más rápido, otros tardan más tiempo. Siempre se puede estimar pero nadie puede asegurar con certeza qué tiempo va a tardar un paciente en recuperarse, ya que pueden surgir complicaciones. Esto se suma a la saturación del sistema sanitario, lo que implica que las camas de los hospitales se necesitan para otros pacientes y, por tanto, los enfermos no pueden terminar su rehabilitación completa en el hospital a cargo de las enfermeras, recibiendo un alta médica muchas veces prematura.

Es entonces cuando los familiares se encuentran en la tesitura de cómo tratar al recién operado en casa, además de una serie de dudas para las que no están preparados. Es aquí donde entra en el juego el servicio de enfermería a domicilio. Contar con la ayuda de un profesional para las curas y cuidados postoperatorios es ante todo tranquilizador. Aporta seguridad y bienestar tanto a la familia como al enfermo.

Tratar una herida quirúrgica de manera errónea puede acarrear consecuencias fatales, por lo que seguir los procedimientos adecuados es de gran importancia, para que ésta cicatrice correctamente y evitar focos infecciosos. Una enfermera está habituada a tales procedimientos, tanto para la preparación, la cura y el seguimientos de las heridas quirúrgicas. Si usted o algún familiar va a ser intervenido, no dude en reservar sus cuidados de enfermería a domicilio en Hello Givers o llamando al teléfono 681671074.

Practicante a domicilio

El título de practicante nació en 1888, convirtiéndose durante los años 70 en el término más utilizado para referirse a lo que actualmente conocemos como enfermero. En un principio, al contrario que en la actualidad, era una profesión asociada a los hombres, y las principales tareas de los mismos era poner inyecciones y vacunas.

Es interesante conocer todos los términos que se utilizan para referirse a la misma profesión dependiendo de la época y el país en el que se viva, la enfermería domiciliaria nació en España en 1933 denominada como enfermeras visitadoras sanitarias y a partir de entonces el término sufrió diversas modificaciones. DUE, practicante, enfermera, diplomado en enfermería, grado en enfermería o ATS (Ayudante Técnico Sanitario) son términos utilizados indistintamente para referirse a la misma profesión, personas que se dedican al cuidado de pacientes enfermos o lesionados.

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En la actualidad un 23% de la población continúa utilizando el título de ATS domiciliaria, habiendo tenido éste su máximo esplendor entre 1950 y 1960. Se estima que en los próximo años la popularidad de la palabra Ats se verá reducida al 10%.

Ésta profesión no ha tenido únicamente cambios en los términos utilizados para referirse a la misma, sino también en las tareas que realizan. En la actualidad incluyen entre otros tratamientos, las curas de heridas, quemaduras, ostomías, tratamiento de las úlceras, extracciones de sangre o retirada de suturas y grapas entre otros. A pesar de la gran ampliación de tratamientos para los que los practicantes están formados, un 50% de su trabajo continúa siendo las inyecciones, administración de medicación y vacunas, esto se debe al aumento de cantidad y frecuencia con que las suministran a los niños de entre 0 y 1 años y a las personas mayores.

El envejecimiento de la población trae consigo una creciente demanda de servicios sanitarios haciendo cada vez más indispensable la figura del practicante o enfermera. Además, los avances en la tecnología y la facilidad para trasladarnos de un lugar a otro han hecho que aumenten en gran medida la calidad de los servicios de practicantes a domicilio, siendo cada vez un servicio más solicitado. Los trabajos de atención domiciliaria facilitan en gran medida el tratamiento de aquellos pacientes que tienen dificultades de movilidad, están encamados o simplemente no desean esperar un tiempo excesivo en el centro de salud.

En HelloGivers contamos con enfermeras profesionales y colegiadas disponibles para realizar servicios a domicilio de calidad. Si usted está buscando un practicante a domicilio puede encontrarlo en Hello Givers o llamando al teléfono 681671074.

Cura de heridas, retirada de puntos y grapas

Los niños corren y se caen, nos cortamos cocinando, te quemas por accidente o te han operado. Todo esto puede provocar una pérdida de continuidad en la piel, vasos sanguíneos, músculos o nervios, lo que comúnmente conocemos como herida. Las causas que las provocan son innumerables, las heridas son de diferentes tamaños, profundidad y gravedad. El factor en común son los profesionales que se dedican a su cura, las enfermeras.

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Las enfermeras son las encargadas de conocer y aplicar los procedimientos para la limpieza y la cura de los diferentes tipos de  heridas (quirúrgicas, abrasiones, cortantes, laceraciones, quemaduras, o punzantes) Dependiendo de los síntomas y la afección de los tejidos, algunas requieren un tratamiento más urgente que otras. Se clasifican de la siguiente manera:

  • Heridas abiertas, en este tipo de heridas hay separación de los tejidos blandos, son susceptibles de infección. Las enfermeras observan la distancia que hay de un extremo a otro de la herida, la profundidad y si es necesario o no suturar.
  • Heridas cerradas, se suelen producir por golpes. En este caso no hay separación de la piel, generalmente está acompañada de hematomas. Requieren un tratamiento rápido para descartar que el hematoma esté en las vísceras, comprometiendo algún órgano o la circulación sanguínea.
  • Heridas simples, pueden ser arañazos o cortes superficiales, no afectan a ninguna función del organismo, su alcance llega únicamente a la piel generando dolor local.
  • Heridas complicadas, tienen asociadas lesiones en músculos, tendones, nervios, vasos sanguíneos y órganos internos. Son heridas extensas, profundas y con grandes hemorragias.

Las enfermeras son las encargadas de realizar la cura de heridas, favorecer la cicatrización, evitar un proceso infeccioso y retirar los puntos de sutura o grapas, ayudando así al proceso de recuperación.

Hay ocasiones en las que la herida sufrida nos resta movilidad y nos impide desplazarnos a nuestro centro de salud más cercano, en tal caso es necesario que un enfermero acuda al domicilio para realizar tanto la cura de heridas, como la retirada de puntos o grapas. Tienes a tu disposición el servicio de enfermeras a domicilio de Hello Givers llamando al teléfono 681671074.

Inyectables a domicilio

Las enfermeras se encargan de tratar tanto a personas sanas como a enfermos; educan, acompañan y velan por el bienestar de los mismos, pero sobre todo, desde los inicios de la profesión, las enfermeras son las encargadas de administrar medicación y poner inyectables a domicilio.

inyecciones a domicilio

La utilización de inyectables corresponde a la necesidad de que el medicamento haga efecto de forma inmediata. Es muy importante la correcta administración (intradérmica, intramuscular, intravenosa o subcutánea) ya que puede ser peligroso si se ponen en un lugar equivocado, de manera incorrecta o sin tomar las precauciones de higiene necesarias.

Si necesita administrarse medicación en casa a través de inyectables, puede encontrar una enfermera rápidamente accediendo a www.hellogivers.es o llamando al 681671074 si se trata de un servicio urgente.

Las inyecciones más comunes son:

  • Ciática y lumbalgia. Los que la padecen sufren limitaciones para caminar, o incluso dolor en reposo. El tratamiento más frecuente en España son las inyecciones con inzitan, y debido a la incapacidad del movimiento del paciente es necesario realizar el servicio a domicilio.
  • Heparina. Se utiliza en post operatorios, tanto para prevenir la formación de coágulos en la sangre, como para impedir el crecimiento de los coágulos ya formados. Se inyecta por vía intravenosa o subcutánea profunda.
  • Insulina. Estos tratamientos son utilizados en pacientes diabéticos que, al no generar insulina por sí mismos, necesitan inyectables para poder controlar los niveles de azúcar en sangre.

Existen otros tratamientos en los que se requiere la administración de medicamentos inyectables. Si su médico le ha recetado medicación vía inyectables, no dude en contactar con una enfermera para su administración en casa.

Consejos para prevenir un ictus

Embolia cerebral, accidente cerebrovascular, apoplejía, ictus, todos estos son términos referidos a una alteración brusca de la circulación de la sangre, ya sea causada por un coágulo que obstruye el paso de la misma o bien una hemorragia por una rotura de un vaso cerebral.

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Cada año en España se detectan 120.000 casos nuevos de ictus, de los cuales 40.000 no superan la enfermedad. Sabemos que la mayoría de estos casos se podrían evitar pero, ¿Cómo podemos prevenirlo?

  • Bebe alcohol, pero con moderación. El consumo de bebidas alcohólicas no debe superar los 60 gramos al día, pero está demostrado que las personas que tienen un consumo moderado del mismo tienen menos posibilidades de sufrir un ictus que aquellas que no lo consumen.
  • Realiza ejercicio físico de manera regular y controlada.
  • Controla tu peso, las personas obesas tienen un mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.
  • Fuera el tabaco, fumar es uno de los principales factores que provoca un ictus, y un punto en común en la mayoría de los casos en personas jóvenes. Aumenta el riesgo de ictus de 2 a 4.
  • Controla la tensión arterial, más de la mitad de pacientes que sufren esta enfermedad tienen una presión arterial elevada.

¿Cómo podríamos reconocer que alguien está sufriendo un ictus?

Los principales síntomas son dificultad para hablar, andar, mareo, pérdida de equilibrio o coordinación, dolor de cabeza, problemas para ver o adormecimiento de alguna de las partes del cuerpo. Si nos encontramos ante una persona con estos síntomas, debemos llamar a emergencias y ayudar en la medida de lo posible al paciente recordando que, ante la inexperiencia, es mejor esperar a un profesional para no causar daños mayores al afectado.

Tras padecer un accidente cerebrovascular, un 40% de las personas sufren discapacidades, las cuales son de diferentes niveles. Pueden tener dificultades para mover una parte del cuerpo, hablar, pensar, mantener el equilibro o simplemente sentir. Es aquí donde entran en juego las enfermeras de Hello Givers, estos pacientes necesitan ayuda de profesionales para su recuperación, con programas de estimulación tanto del habla, como del movimiento, cuidado de la higiene, cambios posturales, alimentación por sonda en los casos que lo requieran y una serie de necesidades que pueden ser satisfechas de manera eficaz a través de un servicio de enfermería a domicilio.